LOS PATRONES DEL COMPORTAMIENTO
A lo largo de nuestra vida, desarrollamos patrones de comportamiento que determinan cómo respondemos ante las diferentes situaciones que enfrentamos. Estos patrones, aunque muchas veces los adoptamos de forma inconsciente, enmarcan nuestra forma de vivir y definen la calidad de nuestras experiencias.
El filósofo Epicteto nos enseñó en su Manual de vida que debemos distinguir entre lo que está bajo nuestro control y lo que no. Esta distinción fundamental es la base para desarrollar patrones de comportamiento saludables que nos permitan vivir con mayor serenidad y efectividad.
De nosotros dependen el juicio, el impulso, el deseo, el rechazo, y en una palabra, cuanto es asunto nuestro. Y no dependen de nosotros el cuerpo, la hacienda, la reputación, los cargos y en una palabra, cuanto no es asunto nuestro.
ABUNDANCIA Y ESCASEZ
La mentalidad de abundancia (plenty) versus escasez (scarcity) o vacío (void) es fundamental para entender cómo percibimos el mundo y nuestras posibilidades. La abundancia representa la creencia de que hay suficientes recursos, oportunidades y posibilidades para todos, mientras que la escasez o el vacío reflejan la percepción de limitación, carencia y miedo a perder lo que tenemos.
Cuando operamos desde una mentalidad de abundancia, reconocemos que el universo está lleno de posibilidades infinitas. No competimos por recursos limitados, sino que colaboramos y creamos valor juntos. Esta perspectiva nos permite compartir generosamente, celebrar el éxito de otros y ver oportunidades donde otros solo ven obstáculos.
Por el contrario, la mentalidad de escasez o vacío nos lleva a creer que hay una cantidad limitada de éxito, amor, dinero o reconocimiento disponible. Esta perspectiva genera miedo, competencia destructiva y avaricia. Cuando pensamos que hay poco para todos, nos aferramos a lo que tenemos, nos volvemos celosos del éxito ajeno y perdemos la capacidad de ver las oportunidades que nos rodean.
La mayoría de personas viven desde la escasez sin darse cuenta. Se preocupan constantemente por lo que les falta, comparan sus vidas con las de otros y sienten que nunca tienen suficiente. ¿Cuántas veces has dejado de compartir conocimiento, recursos u oportunidades por miedo a que otros te superen? Esta mentalidad de escasez ha causado mucho sufrimiento innecesario, creando divisiones y limitando nuestro potencial colectivo.
Encajar es igual a someterse. Cuando intentamos encajar en grupos, sistemas o expectativas que no nos representan, estamos renunciando a nuestra autenticidad. La presión social para conformarnos nos lleva a abandonar nuestros valores, nuestras pasiones y nuestra verdadera esencia. La abundancia real viene de ser fiel a ti mismo, no de adaptarte a lo que otros esperan. Cada vez que te sometes para encajar, pierdes un pedazo de tu identidad y te alejas de la vida que realmente quieres vivir.
La abundancia no se trata de tener más, sino de ser más. Cuando cambias tu mentalidad de escasez a abundancia, descubres que siempre hay suficiente para todos.
AHÓRRATE DISGUSTOS INÚTILES
Aprende a diferenciar lo que está en tu mano de lo que no de manera rápida y eficaz. No pierdas tiempo en maldecir acontecimientos fuera de tu control. Tus valores y principios por los que te riges, como la honestidad, la confianza, el compromiso, la disciplina y la proactividad, forman parte de las acciones que están bajo tu control.
Imagina que en el trayecto al trabajo te encuentras en una retención de tráfico. Tocar el claxon y estresarte no hará que el tráfico vaya más fluido, pero sí te traerá un mal humor que te acompañará durante el resto de la mañana y te condicionará el rendimiento en tu trabajo. Si en lugar de eso te centras en permanecer tranquilo, aprovechas para escuchar música, un podcast o simplemente organizar mentalmente tu día, te ahorrarás un gasto de energía inútil y llegarás a tu destino en un estado mental mucho más productivo.
La vida es un negocio que no cubre los gastos. El sufrimiento es la regla, no la excepción. Pero podemos elegir cómo respondemos a ese sufrimiento.
¿QUÉ NO DEPENDE DE TI?
No depende de ti el resultado, aunque sí cómo juegas. En una competición, no está en tu mano que el contrincante tenga mejores habilidades, ni que el clima sea favorable, ni que el jurado valore tu esfuerzo. Si hay una tormenta, por mucho que te quejes sobre el tiempo, no cambiará. Tendemos a lamentarnos de las actuaciones del pasado, pero de nada sirve. Si a causa de una caída nos lesionamos, eso ya pasó. No podemos cambiar lo que ocurrió, solo aprender de esa experiencia y obrar bien en el momento presente.
No depende de ti la opinión de los demás. Por más que intentes agradar, controlar o influir en lo que otros piensan de ti, sus pensamientos y juicios están completamente fuera de tu control. No depende de ti las circunstancias externas: el tráfico, el clima, la economía, las decisiones de otros, los imprevistos. Todas estas cosas escapan de tu esfera de influencia.
No depende de ti el pasado ni el futuro. El pasado ya ocurrió y no puedes modificarlo. El futuro aún no existe y está lleno de incertidumbre. Lo único que realmente tienes es el presente, este momento exacto en el que puedes elegir cómo responder.
La felicidad pertenece a aquellos que se bastan a sí mismos. Todo lo que viene del exterior es poco seguro, efímero y problemático.
Esta herramienta es un principio fundamental del estoicismo que te permite empezar a ser verdaderamente consciente de ti mismo y de tu poder real.
El estoicismo busca que te diferencies y que desarrolles tu propio criterio. Si te centras en lo que no depende de ti, generarás frustración y ansiedad, malgastando energía y esfuerzos en una batalla que, antes de comenzar, ya está perdida.
Reconocer lo que no depende de ti te libera. Te permite soltar la necesidad de controlar lo incontrolable y enfocar toda tu energía en aquello sobre lo que sí tienes poder: tus pensamientos, tus acciones, tus valores y tu respuesta al presente.
Para comprender mejor este principio, pensemos en la analogía que utiliza Cicerón del arquero, que quiere alcanzar un objetivo con su arco.
No depende de él el viento, ni el movimiento del objetivo, ni la reacción de quienes observan. Una vez que suelta la flecha, ésta dejará de estar en su poder y cualquier elemento externo podría alterar el resultado. Esto no debería preocupar al arquero, ya que son elementos que se encuentran completamente fuera de su control.
LLÉVALO A LA PRÁCTICA
Te propongo que escribas primero todo lo que NO depende de ti cuando notes que tienes muchas situaciones que abordar. Esto te ayudará a tomar perspectiva sobre dónde pones el foco a lo largo del día y a liberarte de la carga de intentar controlar lo incontrolable. Aquí tienes unos ejemplos:
- AQUELLO QUE NO PUEDES CONTROLAR: la opinión de los demás, las circunstancias externas, el sufrimiento de los demás, el clima, los actos de los demás, el pasado, el futuro, los resultados, las decisiones de otros, etc.
- AQUELLO QUE SÍ PUEDES CONTROLAR: tu actitud, cómo afrontas las situaciones, tus reacciones, tus pensamientos, tu amor propio, de quién te rodeas, tus valores, tu respuesta al presente, etc.
El dolor es positivo; el placer, meramente negativo. El sufrimiento no viene de las cosas externas, sino de nuestra relación con ellas. Cambia tu perspectiva y cambiarás tu experiencia.
TOMA RESPONSABILIDAD
HAZTE EL MÁXIMO RESPONSABLE DE TUS ACCIONES Y NUNCA MÁS TENDRÁS QUE BUSCAR CULPABLES.
Por último, debemos ser conscientes de que no todos los problemas tienen solución, y debemos darnos margen si no logramos resolver algo. Siempre que hayamos hecho todo lo que está en nuestra mano, debemos permanecer tranquilos, pues el resto escapa de nuestro control.
Cuando algo te ocurra, pregúntate: ¿Qué es lo que NO está bajo mi control? Identifica todo aquello que escapa de tu poder y acéptalo. Luego, enfócate en lo que sí puedes controlar: tu respuesta, tu actitud y tus acciones. Actúa en consecuencia y verás cómo los patrones de comportamiento que desarrolles te llevarán a una vida más serena y efectiva.
Empieza a aplicar los patrones del comportamiento en tu vida.
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